La magia de las novelas
Los libros tienen un efecto mágico, balsámico a veces, te permiten tomar perspectiva y al mismo tiempo conectar con tu propia experiencia vital. Lo abres, y en una sola frase, te transportas a alguno lugar remoto de parte de tu vida.
Si la obra no trata de mostrarte un camino, teoría o conocimiento, sino que es una novela, le da además un aire de vida posible. Entre la ficción y la realidad muchas veces hay un velo sutil.
La protagonista de esta maravillosa novela Madame Carranza que acabamos de publicar, es una mujer y la autora con una escritura directa y sensible en algunos momentos parece hablarle a su público para que este perciba con el ejemplo, el balsámico:"yo te entiendo"
(...)
-Sigo sin comprender por qué sigues soportandi a ese hombre. Entiendo que al principio te quedaras porque Pancho era aún menor, pero ahora que tiene dieciséis años y un buen trabajo, ¿por qué sigues alli?
Cuantas mujeres no se habrán encontrado en situaciones similares, deconstruyendo lo construido, entre la maternidad y ellas mismas. La sociedad adolece todavía de una falta de percepción empática y de saber colocarse en el puesto de otro. Para esto están los libros para que te permitan entender otros puntos de vista y para sentirte acompañado durante el trayecto que en este caso la autora ha escrito en cada hoja para ti.


Comentarios
Publicar un comentario